El virólogo Luis Enjuanes estará en nuestra ciudad el próximo miércoles, 9 de octubre, a las 18 h, para ofrecer una charla en el Centro Municipal de Servicios Rosa Luxemburgo (calle Federico García Lorca s/n).
A sus 78 años, Luis Enjuanes (Valencia, 1945), dirige el grupo de investigación en Coronavirus en el CNB-CSIC, donde realiza su labor investigadora desde hace 37 años. Es profesor de investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), director del laboratorio de coronavirus en el Centro Nacional de Biotecnología en Madrid.
PREGUNTA: Usted y su equipo está desarrollando en estos momentos una vacuna española contra la COVID, ¿es así?
RESPUESTA: La primera vacuna que desarrollamos contra un coronavirus fue contra el MERS (síndrome respiratorio de Oriente Medio) que se hizo fuerte en el 2012, y que fue catalogado por la OMS como uno de los 10 virus más peligrosos del mundo por el alto porcentaje de mortalidad. En el 2002 llegó el SARS COV-2, que es el que se ha propagado masivamente desde 2019 y que ya ha matado a 7 millones de personas. Para este virus, conocido por todos como COVID, también hemos hecho una vacuna, que estamos ahora perfeccionando.
¿Cuál es la situación actual del desarrollo de vacunas frente la COVID en el mundo?
El virus cambia de año a año muy fuertemente, de forma que la vacuna que fue óptima el año pasado, ahora hay que actualizarla. Lo habitual cada año es que la OMS analiza cómo evolucionan los virus y selecciona la vacuna más actualizada, que será la que hay que producir para esta campaña. Si no se cambian las vacunas cada año, la efectividad decrecería de forma dramática.
¿Eso quiere decir que si no nos seguimos vacunando cada año contra la COVID podríamos estar en riesgo de una nueva pandemia?
No, probablemente tanto como una pandemia, no, pero habría mucha gente que se infectaría. Esto sucede porque las vacunas que existe ahora solo expresan por lo general un solo antígeno, una proteína que induce la protección, y si esa cambia, la vacuna ya no vale. La vacuna que nosotros estamos desarrollando tiene 5 proteínas diferentes y genera una mayor protección.
La vacuna que su equipo está desarrollando ¿qué función tendría ahora que ya hay tanta gente vacunada?, ¿qué mejoraría? ¿por qué está tardando más que las demás?
Nuestra vacuna es de nuevo diseño, aplicando un nuevo método. Expresa más de 5 antígenos y por tanto su protección es más polivalente y eso quiere decir que, aunque el virus cambie, puede seguir neutralizándolo. También hemos demostrado que nuestra vacuna es esterilizante, que quiere decir que la inmunidad que induce hace que el virus desaparezca completamente dentro de un organismo que se ha infectado.
Además, esta vacuna es autoamplificante, esto significa que se inocula una dosis y ésta se reproduce mil veces más dentro de la célula, ofrece más protección. Y nuestra vacuna es también más segura porque no se propaga a la célula de al lado, no se escapa de la célula y eso quiere decir que no puede hacerse virulenta.
Otra novedad de nuestra vacuna es que se administra por vía respiratoria. Esto es muy importante, porque el SARS COV-2 es un virus respiratorio que va a los pulmones y para poder luchar contra él hay que dar una inmunización en las vías respiratorias que es por donde va a pasar el virus.
En resumen, nuestra vacuna es mucho más segura, compleja y potente, pero lleva un retraso considerable por todas estas razones.
¿Cuándo calcula usted que esta vacuna estará en el mercado?
En el mercado son palabras mayores, pero con un poco de suerte, a lo largo del año que viene estará ya en condiciones de poder ser evaluada en personas.
Ideología, política y vacunación se han mezclado en estos años, ¿qué opina al respecto?
Siempre hay puntos de vista enfrentados y siempre los va a haber. Yo conozco científicamente lo que las vacunas han conseguido en el mundo, pero sin embargo hay personas que piensan que no es bueno que la gente se vacune. La mayoría del estamento científico no compartimos esta postura, pero personalmente creo que no debemos pelearnos por esto y procurar aportar información científica y mucho diálogo.
La Plaza de Sanse