Los astados completan el recorrido en 1 minuto y 45 segundos, con un herido por varetazo y varias atenciones leves.
A las 11 en punto se abrieron las puertas de los corrales y los seis astados de la ganadería Pinto Barreiros irrumpieron en el recorrido con fuerza, protagonizando un sexto encierro cargado de emoción.
La manada salió compacta, con un tranco firme que mantuvo la tensión en cada tramo. En la calle Real, corazón del recorrido, se vivieron escenas vibrantes con corredores que lograron mantener carreras muy ajustadas delante de los pitones. La velocidad de los animales, toros de recortes, unida a su empuje, generó caídas y momentos de riesgo que pusieron a prueba el temple de los mozos.
El tiempo de la carrera se ha fijado en 1 minuto y 45 segundos hasta la entrada en la plaza, con los cabestros guiando a los toros hasta su encierro en toriles, que se completó en 2 minutos 52 segundos.
Pedro Martínez, responsable de Protección Civil, ha resumido el balance médico en seis atenciones por contusiones y caídas y un herido por varetazo, un roce por asta sin que llegue a penetrar, que ha sido valorado en el hospital de la plaza de toros. También ha señalado que el herido por asta de ayer evoluciona favorablemente.
Han participado unos 2 200 corredores en este sexto encierro, seguidos por 14 000 espectadores que llenaron las calles en una jornada que volvió a mostrar por qué los encierros de San Sebastián de los Reyes son uno de los eventos taurinos más importantes del calendario.
Carlos Bolarín, concejal de Seguridad y Festejos, ha destacado la actuación de un toro, Veleto, que ha mantenido en tensión a los corredores durante todo el recorrido.
La Plaza de Sanse