Iframe Copiado Correctamente
Si conoces las graves secuelas de las pantallas en los niños ¿por qué se las pones a tus hijos?

Guillermo ESCOBAR / San Sebastián de los Reyes, Madrid / 26.11.2025

Están científicamente comprobadadas las graves secuelas para la salud que el uso prematuro y abusivo de las pantallas genera en los niños. Bajo su apariencia de sano entretenimiento se esconden daños que pueden resultar irreversibles: problemas cognitivos, motores, de sueño, ceguera y pérdida de visión, adicción, obesidad, pérdida de concentración y de atención. 

Bajo el nombre “Derecho a crecer sin pantallas” el equipo de atención temprana de San Sebastián de los Reyes y Alcobendas ha puesto en marcha una campaña que ha resultado un éxito, a la que se han sumado centros educativos de diversos municipios y equipos de atención temprana de toda España. El pasado 21 de noviembre se llevó a la escuela infantil Sanserito un taller didáctico con las familias.

Por desgracia, el tiempo de calidad de los padres con sus hijos es cada vez más pequeño, porque al salir de clase, los dispositivos lo llenan todo. Televisiones encendidas, tablets y teléfonos, en manos de adultos y niños.

Hay situaciones que, trístemente, se han convertido en habituales, como ver a un niño con un móvil en los restaurantes, en los tiempos de espera en el médico, en los supermercados, viajando o a la hora de comer. Todas ellas, situaciones que están generando secuelas, asociadas al nuevo consumo audiovisual.

Entre las soluciones, disponer de una bolsa de espera, con juguetes, libros y material que pueda entretenerles de una forma sana y tradicional. Y la más importante de todas: la concienciación social, con pactos en casa para evitar que los menores vean programas no adecuados, por ejemplo cuando los hermanos mayores estén viendo la tele, sin caer en la peligrosa rueda de facilitar un dispositivo por querer evitar las rabietas.

En 1959 Naciones Unidas aprobó una Declaración de los Derechos del Niño que incluía 10 principios. El objetivo de esta iniciativa es que algún día el Derecho a Crecer sin Pantallas sea el número 11.

Contenidos relacionados